Chantaje de mi entidad bancaria….

En primer lugar, es normal cuando trabajamos con Bancos y a la hora de conceder un crédito te «obliguen» o sugieran como condición para la aprobación que te hagas un seguro de vida, que contrates un plan de pensiones, que contrates otra tarjeta de crédito etc. Da igual que ya tengas los seguros que necesitas, incluido el de vida, y que tengas cinco o seis tarjetas de crédito y débito. Los Bancos no te dan ninguna opción o «lo tomas o lo dejas». Casi siempre cedes a estas «presiones» y acabas contratando servicios que no necesitas o que ya tienes, pero que son imprescindibles para que te concedan el crédito, en mi caso para hacer reformas en mi casa.

Por otro lado, yo no me considero responsable de la situación financiera de los bancos en el pasado y presente, jamás en mi vida profesional ni personal, he impagado ningún tipo de crédito bancario, ni he dejado de pagar las facturas y mi historial bancario es impecable. Y mi cuenta en el banco siempre es positiva y además cuento con unos ahorros a plazo fijo. Pero por lo visto esto no basta a la hora de analizar los riesgos, ya que mis activos superan en mucho el crédito que pedí en su momento, simplemente lo hice para no tocar mis ahorros.

Además no me considero responsable de los créditos que ELLOS han dado a inmobiliarias y especuladores financiero-inmobiliarios, ni puedo ser responsable de su mala política de servicios o inversiones que han seguido estos años y que llevaron a la quiebra a las cajas de ahorro y algún banco. Y que tuvimos que rescatar todos los españoles con nuestro dinero y que no nos lo han devuelto.

Sobre la Protección de datos bancarios…Es un conjunto de medidas para garantizar y proteger los datos de carácter personal (cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables) registrados en soporte físico, que los haga susceptibles de tratamiento, y a toda modalidad de uso posterior de estos datos por los sectores público y privado, a los efectos de garantizar y proteger las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas, y especialmente de su honor e intimidad personal y familiar.

Como ciudadano de la UE tengo el derecho de información en la recogida de mis datos, debo dar mi consentimiento libremente ya que la ley me asiste a aceptar o no, sobre todo en los datos especialmente protegidos, los datos relativos a la salud, la seguridad de los datos, el deber de secreto, la limitación a la comunicación y el acceso a los datos por parte de terceros. Me da el derecho como ciudadano de la UE a la oposición, acceso, rectificación o cancelación de mis datos, a la tutela de tales derechos y a la indemnización. Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE; Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales etc.

Todo esto es muy bonito pero no es real. Ya sea Google, los Bancos o cualquier otra empresa, imponen su propia ley, diga lo que diga el Reglamento de Protección de datos de la UE. A través del enlace que me dan, accedo a la documentación que he de firmar digitalmente. Antes de firmar he de leer todo y hacer clic en el botón, para confirmar que he leído y que entiendo lo que pone. Después me sale diferentes pantallas en donde tengo aceptar o ¡no! sus condiciones. Pues hay un punto que no acepto, y es dar acceso a toda mi vida a terceros, que básicamente son empresas socios del banco. Y la obligación a través de varios medios de aceptar las propuestas de los socios del Banco para venderme sus productos y servicios, todo gracias a la información que el Banco tiene de mí.

No acepto, y en ese momento es cuando a través de mi gestor del banco se me hace chantaje. Tengo que aceptar todo lo que me piden o ya no podré comunicarme con mi Gestor, ni por WhatsApp , correo o teléfono, así que me dejan incomunicado con el Banco. Ya que tampoco me permiten ir a la oficina a menos que sea algo tan importante que no pueda solucionar el gestor a través de internet y el teléfono. Y en contra de mi voluntad me veo obligado a aceptar todo.

Y para finalizar, nuestros datos y nuestra vida en la red valen millones. Nada en esta vida es gratis, y si Google o cualquier otra empresa nos da unos servicios gratuitos, tener presente que de una manera u otra van a cobrarse y la prueba está en los beneficios tan brutales que obtienen gracias a lo que saben de nosotros.

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