Bandera o Senyera  de la Comunidad Valenciana

Pedro el Ceremonioso, en reconocimiento a la resistencia opuesta por Valencia a Pedro el Cruel de Castilla durante la Guerra de los dos Pedros (1356-1365), le concede a la Ciudad de Valencia el derecho a utilizar sobre sus armas la corona real.

Bandera o Senyera del Reino de Valencia y hoy de la Comunidad Valenciana.

La existencia de dicha corona queda demostrada desde el siglo XV gracias a la gran cantidad de portulanos en los que se mostraba, bien como una bandera adicional sobre azul (Vallseca 1439), bien conjuntamente con las barras dentro de una franja azul junto al asta (Roselli 1466, anónimo de 1473), o bien coronando la bandera en vertical (Joan Martínez 1540), trazando sus respectivos mástiles sobre la Ciudad de Valencia. La primera representación conocida de una Señera coronada en un portulano parece haber tenido lugar en una fecha tan temprana como 1410 (aprox.), en un portulano anónimo custodiado en la Biblioteca Nacional de Francia, París. El 31 de mayo de 1449, el Consejo municipal dispone que, ante el deterioro de la antigua señera (el Pendón de la Conquista entregado por Jaime I a la Ciudad de Valencia, que pasará a custodia monástica hasta 1838), esta se substituya por una nueva señera similar pero con corona: «[...] attenets que la bandera d´or e flama, fos squiurada e gastada, per tal proveiren ne fos feta una nova consemblant de aquella, empero ab Corona» Manual de Consells, Archivo Histórico Municipal de Valencia, A-34, fol CC, años 1447-50 La existencia de una franja azul junto al asta habría quedado reflejada en el memorial de gastos escrito por el Mestre Racional para la confección de la señera en los años 1503, 1545 y 1596, en el que se menciona el uso de «tella d'or ample pera la corona de la dita bandera ab tafatà de grana i blau» (1545) o bien «tafatà de mantós blau pera la asta i corona de dita bandera i setí carmesí i mig palm de setí vert pera la pedrería de la corona» escudo de Pedro el Ceremonioso, igualmente azul, y que se colocaba en el extremo del asta. (1596), aunque esta tela azul también podría haber sido usada para la capa del yelmo que se refleja en el Sea como sea, no hay unanimidad entre los historiadores.

Manuel Sanchis Guarner considerará que el color original de la franja con la corona es desconocido y que derivó en azul hacia 1850, e incluso algunos autores, como Pere M. Orts, llegan al extremo de afirmar que tanto la corona como la franja azul serían el resultado de una modificación de mediados del siglo XIX (con anterioridad, la corona no habría sido bordada sobre la señera, sino que se habría limitado a la pieza metálica, con el drac-alat o el murciélago encima, que actualmente se muestra en el extremo del asta de la actual Real Señera que se conserva en el Archivo Histórico Municipal de Valencia). En aquella época no existían banderas como símbolos territoriales, sino enseñas heráldicas de reyes, nobles, y villas. Así, la bandera de la Ciudad de Valencia reflejaría su escudo, ya con la concesión honorífica de Pedro el Ceremonioso de la corona. Durante la época medieval, los súbditos de las villas de patrimonio real, seguían tras la Señera Real, es decir, los cuatro palos de gules, símbolo del rey; los de señoríos seguían la enseña de la cruz de San Jorge, símbolo de la armada de la nobleza; y los de la Ciudad de Valencia tenían el privilegio y honor de seguir su propia bandera, probablemente la única privativa que existía entonces, que se izaba sobre las Torres de los Serranos. El honor era tal que posteriormente se le asignó a la señera coronada una unidad militar específica para su escolta y protección, los caballeros del Centenar de la Ploma. Un sector de la historiografía enfatiza la total ausencia de la Señera Coronada en las pinturas del Palacio de la Generalitat (de alrededor de 1590), en las que todas las señeras aparecen sin la corona, como una de las pruebas de que la bandera del antiguo Reino de Valencia era la misma del Rey, y no la de la Ciudad.

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